Apoyo a la infancia

La necesidad de los bebés pasa por la alimentación diaria, limpieza, higiene, cuidado, medicinas, ropa y mantenimiento de las instalaciones.

El orfanato de la Pouponnière, de las Hermanas Franciscanas Misioneras de María, fue fundado el 5 de agosto de 1955. Su objetivo era acoger a los niños desnutridos que salían prematuramente de los hospitales públicos e intensificar el primer tratamiento brindado en esos centros de salud.

 

Más adelante, se integraron a los recién nacidos huérfanos, pues era muy difícil la supervivencia del niño luego de la muerte de su madre en el parto. 

 

La Pouponnière fue evolucionando por la necesidad, cada vez mayor, de ayudar a las familias para erradicar la mortalidad infantil. Muchos bebés son acogidos de manera temporal para contribuir a su bienestar fuera del hogar, contando normalmente con alrededor de 80 niños, de entre 0 y 18 meses (estos conforman el 80% de la cifra total de acogidos).

 

Los que han perdido a su madre en el parto mantienen contacto con sus familias y son visitados por su padre o familiares los domingos por la tarde. Al cumplir el año y medio, son devueltos a su casa pero se continúa ayudando a la familia con raciones alimentarias mensuales de leche hasta que el niño cumpla los dos años. A partir de allí, se considera que el pequeño puede ser cuidado por su hogar originario.

El 20% restante está integrado por niños de familias problemáticas (nacidos fuera del matrimonio, de padres de diferente etnia, hijos de madres jóvenes, rechazados por sus padres), o bebés abandonados (encontrados en vías públicas, al borde de las playas o en basureros).

 

Estos bebés son confiados por el Tribunal Regional de Dakar y pasan a ser criados, alimentados y acogidos en la Pouponnière, hasta que el Presidente del Tribunal se los confía a una familia que haya solicitado su adopción.

 

En marzo de 2020, debido a la crisis sanitaria mundial por el covid-19 y a la declaración del estado de emergencia, algunos niños se han unido a sus familias biológicas o adoptivas. Como resultado, el número de bebés se ha reducido a 64, de los que se siguen ocupando las hermanas en la Pouponnière. También se han visto afectados los donativos que normalmente reciben para el cuidado y manutención de los bebés en el día a día.

 

La situación provocada por el cierre de fronteras debido a la pandemia ha perjudicado seriamente la labor del centro (no llegan voluntarios extranjeros, muchos benefactores se han vuelto a casa, no se reciben paquetes y contenedores con ayuda comunitaria) y se dificulta también la posibilidad de organizar eventos solidarios para recaudar fondos.

La necesidad de los bebés pasa por la alimentación diaria, limpieza, higiene, cuidado, medicinas, ropa, ventilación y mantenimiento de las instalaciones.

Orfanato la Pouponnière

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