El pasado mes de noviembre, nuestra técnica de proyectos, Lourdes y yo, Cristina, voluntaria, nos desplazamos a Senegal para hacer el viaje de seguimiento de nuestros proyectos.
Cada vez somos más conscientes de la necesidad de hacer este viaje anual, que nos permite tomar el pulso de la evolución de las actuaciones, estrechar lazos con las contrapartes y personas beneficiarias y detectar nuevas necesidades para futuras actuaciones.
El encuentro en Barajas fue muy emotivo, ya que a pesar de estar en estrecho contacto a través de la pantalla, Lourdes y yo no nos conocíamos personalmente.
La agenda era muy apretada, queríamos aprovechar el tiempo al máximo y exprimir cada día todo lo posible.
Nos acompañaban en esta misión Ambrosio, nuestro guía en los viajes a Senegal, traductor, amigo y colaborador de CM en el país. Y al volante, para llevarnos sanas y salvas donde hiciera falta, Aruba hasta Kedougou y Douda después.

Han sido más de dos mil kilómetros recorriendo buena parte de la geografía de Senegal, a través de carreteras, pistas e incluso, a veces, por medio de la nada (al menos para nuestros mal entrenados ojos europeos)
Todo se ha combinado para que estos doce días de viaje hayan sido extremadamente productivos, no nos hemos tenido que enfrentar a vicisitudes climáticas ni de ningún otro tipo. Y la compenetración entre las dos tanto a nivel humano como laboral ha sido como un engranaje perfecto. Da gusto trabajar en esas condiciones¡Parecía como si lleváramos toda la vida trabajando y viajando juntas¡
Empezamos visitando los grupos de mujeres vendedoras de anacardo en la carretera de Fatik, donde se producen muchos atropellos en su intento por vender su producto.
CM , en colaboración con 3D, nuestra contraparte local y con la financiación de la FUNDACIÓN SANTANDER las va apoyar con la construcción de kioskos al borde de la carretera, donde podrán trabajar con más seguridad. La mujeres se mostraron muy agradecidas y colaborativas. Ilusionadas y con muchas ideas para el futuro.

Luego un largo camino hasta Salèmata, pasando antes por Kedougou. El paisaje va evolucionando a través de las ventanillas del vehículo y también el clima, cada vez más caluroso. Familias de babuinos, rebaños de vacas o cabras interrumpen no pocas veces nuestra ruta.
Una vez alojadas en Salemata lo primero que hacemos es extender todo el material escolar que tenemos para donar ¡Qué ilusión poder ejercer de reinas magas! Gracias a todos los que habéis contribuido con vuestras donaciones.
Ha sido una sucesión de días agotadores: reuniéndonos con el grupo de mujeres, visitando la escuela y el instituto, inspeccionando el huerto del internado donde estamos comenzando un nuevo proyecto. Es mucho más fácil comprender todo estando allí
Mas tarde, otro largo trecho hasta Podor, donde visitamos la tienda comunitaria de las mujeres de Saldé y los grupos de mujeres de Barobé y Diarangel y Guía. Es emocionante comprobar como nuestro esfuerzo se plasma en una mejora sustancial de la vida de estas mujeres valerosas.

Mención aparte merece la visita a Thiluki. Lourdes ya había estado, pero para mí era la primera vez. Después de la sensación de ir conduciendo entre la nada, y comprender por qué Thiluki no sale en los mapas, llegamos a esta pequeña aldea, donde nos acogieron con los brazos abiertos, compartieron con nosotras su comida y la intimidad de sus casa y nos mostraron las diversas necesidades: la escuela tiene un pabellón completamente derruido y graves deficiencias estructurales en otro, el dispensario, a pesar de estar muy cuidado también tiene carencias. 
Salimos muy conmovidas de la visita a este lugar en el mundo que parece un paréntesis dentro de la realidad.
En la capital de Podor visitamos las oficinas de nuestra contraparte 3D y luego visitamos Kewr
Simbara, la aldea donde financiamos la profundización de un pozo que mejorará sensiblemente la vida de sus habitantes.
Seguro que me dejo muchas cosas en el tintero, han sido doce días muy intensos en todos los sentidos, de los que hemos venido llenas de energía y con muchas ideas para seguir construyendo un mundo un poquito mejor.



