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CAF Comunidades Autofinanciables

Las CAF son grupos comunitarios en los que las mujeres se juntan para realizar ahorros en común y para otorgarse pequeños préstamos que sirven para cubrir las necesidades diarias, del tipo escolar, alimentación, transporte, etc, para afrontar emergencias, y para emprender. Son las propias mujeres las que depositan su dinero,deciden los términos de participación en el grupo,las condiciones de acceso a los préstamos y son ellas mismas las que gestionan el grupo. De esta manera las mujeres son al mismo tiempo dueñas del grupo y beneficiarias.

La experiencia de más de 20 años creando CAF en diferentes países de América, Asia y África demuestra que el impacto de las CAF se traduce en un empoderamiento en 5 ámbitos: el auto-financiamiento, la auto-gestión, el auto-aprendizaje, la auto-ayuda, y auto-confianza, llevando a los grupos a la autosuficiencia en un periodo de entre 9-18 meses y de una forma sostenible. . Una vez lograda la auto-suficiencia, las CAF se convierten en organizaciones comunitarias empoderadas con las que poder trabajar el desarrollo de las comunidades en otros ámbitos, fomentando el que las propias socias lideren este desarrollo. 

En las CAF las socias ahorran en el grupo comprando “acciones”, lo que las convierte en socias y propietarias, dándoles también el acceso a crédito, siempre que cumplan las condiciones establecidas por el grupo para ello, siendo una de ellas la de que cada socia tenga un límite al crédito de 5 veces la cantidad ahorrada. Es este uno de los varios mecanismos de protección y seguridad que CAF tiene para minimizar el riesgo en el grupo. Las socias toman turnos para gestionar la CAF y toman las decisiones siguiendo el principio democrático de “una persona, un voto”, independientemente del número de acciones que cada socia tenga. Las CAF funcionan gracias a la confianza que existe y que se genera en el grupo. Es por tanto fundamental que los grupos se conformen entre personas que se conocen, de la misma comunidad, familia, escuela, grupos comunitarios ya organizados, etc, elemento fundamental para que se dé la confianza que contribuye al funcionamiento y a limitar el riesgo dentro del la CAF.

La estrategia para la expansión de las CAF consiste primeramente en formar a las propias mujeres de la comunidad, idealmente pertenecientes a algún grupo, para que posteriormente sean ellas mismas las encargadas de formar a los siguientes grupos en la metodología CAF y darles el seguimiento y apoyo necesarios, generando así empleo local y fomentando la sostenibilidad del proyecto. Estas mujeres encargadas de supervisar las reuniones y dar apoyo a los grupos hasta lograr la auto-suficiencia, son las llamadas “Starters”. Estas personas serán también las encargadas de identificar posibles grupos futuros, de reportar el impacto logrado en las CAF, y de colaborar en el diseño de la Fase II, que después pasarán a implementar. 

Una vez lograda la auto-suficiencia, las CAF se convierten en organizaciones comunitarias empoderadas con las que poder trabajar el desarrollo de las comunidades en otros ámbitos, fomentando el que las propias socias lideren este desarrollo.

Durante la segunda fase el objetivo es diseñar y comenzar a implementar un Programa complementario para las socias.  Con la idea de continuar mejorando la calidad de vida de las familias de los miembros de las CAF y de sus comunidades, se trata de desarrollar mecanismos complementarios para las socias del grupo, que ayude a las familias a reorientar el gasto hacia productos y servicios que contribuyan a reducir inseguridades económicas y emocionales y que lleguen a ser "amortiguadores de la pobreza".  Por ejemplo, casos como la muerte de un miembro de la familia ó una enfermedad, pueden agudizar el nivel pobreza a una familia, forzándoles a pedir un préstamo caro para cubrir el gasto inesperado. Aunque los ahorros del CAF pueden ayudar a cubrir necesidades diarias y regulares, los fondos de las CAF no siempre son suficientes para cubrir estas situaciones de emergencia.

El Programa complementario pretende ofrecer a las socias de las CAF la opción de unirse a un "Fondo de Vida y Protección", a cambio de una pequeña cuota mensual, que cubrirá algunas necesidades básicas de emergencia para ellas y para algunos parientes directos.   Nuestra expectativa es que a largo plazo, este fondo también ayude a sufragar algunos de los gastos para implementar las CAF, contribuyendo así a la sostenibilidad futura del proyecto. El programa sigue experiencias previas de las CAF en América Latina y necesita ser adaptado y ajustado para la realidad y necesidades locales en Senegal, y donde por ejemplo se han obtenido pequeños micro-seguros que cubren algunos días de hospitalización, o un pequeño subsidio por una baja, y donde se están cubriendo la mayoría de los gastos funerarios de las socias gracias al Fondo.  En el caso concreto de la región de la Casamance, y dada su condición singular de insularidad, se contempla la compra de lanchas para el traslado de sus habitantes en caso de emergencia, y a un precio asequible o gratuito para los habitantes, así como la compra de barcazas hospitalizadas que lleven asistentes sanitarios y medicinas a las islas, usando un modelo de negocio que cubra los gastos de personal y medicinas.

En octubre de 2017 se ha comenzado la creación de 2 grupos CAF en las aldeas de Diogué y la isla de Carabane, en La Casamance, Senegal. El equipo de Construye Mundo formado por Arianne Martín (experta formadora en CAF), Icíar González y Lourdes Crisol (técnicos de proyectos) y Sam Sansedine Sarr (coordinador de nuestra contraparte en La Casamance) ha realizado primeramente una formación inicial a 3 Starters en Diembering (con el apoyo de las autoridades locales) y posteriormente ha formado durante varios días a las mujeres de los 2 grupos (Diogué y Carabane) y se han creado 2 CAF realizándose los estatutos entre todas, compra de acciones, depósitos de dinero etc...